En un contexto de envejecimiento gradual de las plantas fotovoltaicas y creciente demanda de servicios de O&M (operación y mantenimiento), las soluciones centradas en la gestión de cables han ido ganando terreno entre los integradores, los contratistas EPC y las empresas especializadas en la modernización de instalaciones.
Aunque a menudo reciben poca atención durante la instalación, los sistemas de fijación y organización de cables desempeñan un papel importante en la seguridad, la fiabilidad operativa y la vida útil de los proyectos solares.
La exposición continua a la radiación UV, las variaciones de temperatura y las condiciones climáticas pueden acelerar el desgaste de los componentes defectuosos, aumentando la necesidad de intervenciones correctivas con el paso de los años.
Rafael Ávila, gerente de cuentas clave de ARaymond, comenta que reemplazar las bridas de plástico convencionales por clips metálicos diseñados específicamente para aplicaciones fotovoltaicas puede contribuir a una mayor durabilidad de la instalación y a una reducción de los costos operativos.
"Nuestros clips, fabricados en acero para muelles con un tratamiento superficial enriquecido con zinc y aluminio, garantizan una sujeción de cables segura, estable y muy duradera, superando con creces las correas de plástico convencionales, que están sujetas a la degradación por rayos UV y a variaciones térmicas con el tiempo", afirmó.
Según Ávila, la solución fue diseñada para durar durante toda la vida útil de los módulos fotovoltaicos, reduciendo significativamente la necesidad de reemplazos periódicos e intervenciones de mantenimiento.
“El tratamiento superficial aplicado minimiza el riesgo de formación de celdas galvánicas, lo que aumenta la fiabilidad de la instalación incluso en entornos adversos. Como resultado, los cables permanecen correctamente organizados y protegidos durante períodos prolongados, lo que reduce los gastos operativos, las repeticiones de trabajo y los riesgos asociados con fallas en la gestión del cableado”, afirmó.
Otro aspecto que explica Ávila es la resistencia de las pinzas a la corrosión galvánica, un proceso electroquímico que puede producirse cuando diferentes metales entran en contacto en ambientes húmedos.
Este fenómeno tiende a acelerar la degradación de los materiales menos nobles, comprometiendo la durabilidad de los componentes y aumentando el riesgo de fallos durante el funcionamiento de la planta.
Según el ejecutivo, los clips del fabricante presentan un tratamiento superficial enriquecido con zinc y aluminio, desarrollado para reducir la diferencia de potencial electroquímico entre los materiales en contacto y, en consecuencia, minimizar la aparición de este tipo de corrosión.
En la práctica, esta tecnología permite preservar tanto los clips como las estructuras a las que están sujetos, evitando la corrosión prematura y contribuyendo a mantener la integridad mecánica y eléctrica de los componentes a lo largo de los años.
Se prevé que esto aumente la vida útil del sistema y reduzca la necesidad de intervenciones correctivas.
Al ser preguntado sobre el rendimiento de los clips en entornos sujetos a vibraciones, viento y movimientos estructurales, Ávila subraya que la solución utiliza un diseño denominado "de púas", desarrollado para permitir una instalación rápida sin necesidad de herramientas.
Además de simplificar el trabajo de los equipos de campo, el sistema ofrece una alta resistencia a la extracción, lo que ayuda a garantizar que los cables permanezcan correctamente posicionados incluso en condiciones de funcionamiento adversas.
Ávila también destaca la importancia de evitar el desgaste prematuro y las fallas eléctricas, señalando que "cuando los cables no se gestionan adecuadamente, están sujetos a movimientos excesivos causados por el viento, la dilatación térmica y las vibraciones, lo que puede generar una fricción continua contra las estructuras metálicas. Este desgaste progresivo puede comprometer el aislamiento, lo que conlleva riesgos de cortocircuitos, fallas eléctricas e incluso la parada del sistema".
Para ello, las abrazaderas también cuentan con bordes redondeados (bordes enrollados), diseñados para reducir el riesgo de daños en la cubierta del cable durante la instalación y a lo largo de la vida útil del sistema. Otro aspecto importante es la prevención de cables sueltos o enredados, conocidos como «bucles», que pueden sufrir una tensión excesiva e incluso desconexiones.
Según la evaluación de Ávila, en la práctica esto se traduce en una mayor durabilidad del cable, una reducción de fallos eléctricos y puntos calientes, una menor necesidad de mantenimiento correctivo y una mayor fiabilidad y vida útil del sistema.
todo el contenido de Canal Solar está protegido por la ley de derechos de autor y queda expresamente prohibida la reproducción parcial o total de este sitio en cualquier medio. Si estás interesado en colaborar o reutilizar alguno de nuestro material, te pedimos que te pongas en contacto con nosotros vía correo electrónico: redacao@canalsolar.com.br.