Con el objetivo de lograr sostenibilidad y ahorro y al mismo tiempo satisfacer las expectativas de los clientes, Ikea ha añadido una solución alternativa de transporte a domicilio: una bicicleta alimentada por energía solar.
Llamada Sunrider, la bicicleta transporta 150 kg de carga y se ha utilizado para entregas en la tienda de la empresa en la ciudad holandesa de Delft. Tiene una autonomía de unos 100 km y emite un 98% menos de CO2 que las furgonetas diésel modernas.
Según la empresa, el producto cuenta con paneles solares instalados en la caja de carga y son los encargados de alimentar las baterías de litio.
Durante 2022 se desarrolló en Países Bajos, con la ayuda de un piloto para posteriormente evaluar el prototipo. Luego de todas las pruebas realizadas se decidió que se comercializaría a gran escala.
“Esta bicicleta Sunrider tiene capacidad para alrededor del 90 por ciento de la gama de productos IKEA. Para nosotros es importante explorar nuevas formas de mejorar la prestación de servicios a los clientes, desde una perspectiva más sostenible, económica y accesible. La bicicleta de carga alimentada por energía solar lo hace todo”, afirmó Helene Davidsson, directora de Sostenibilidad de IKEA.
“Queremos atender a más personas y muchos de nuestros futuros clientes vivirán en ciudades con acceso limitado al transporte. Este desafío ofrece una gran oportunidad para explorar nuevas formas de hacer que nuestros equipos estén disponibles”, destacó.
En su opinión, la bicicleta fotovoltaica será una valiosa incorporación al servicio de última milla, ya que ofrece una alternativa silenciosa y libre de emisiones que también puede evitar la congestión del tráfico.
El objetivo ahora de la compañía es llevar Sunrider a otras tiendas de la marca en todo el mundo para unirse a la flota de vehículos de reparto.