Este miércoles (15), comenzó la construcción, en el municipio de Itaobim (MG), de la primera planta de energía solar de Brasil con financiación a partir de tarifas de transacción de una moneda digital, EnyCoin (ENY).
Según Pago de energía, responsable del proyecto, este corresponde al emprendimiento de energía fotovoltaica integrada con tecnología blockchain más ambicioso de América del Sur, ya que la previsión es que se construirán otras 14 plantas fotovoltaicas, de 1 MW cada una, hasta 2025.
Además de Minas Gerais, las obras se ejecutarán inicialmente en Bahía y Río de Janeiro, dos importantes polos de producción de energía renovable en el país.
“Para alcanzar la mayor estructura logística legal e internacional del mercado, ya se han invertido más de R$ 20 millones en los últimos dos años”, afirmó Marcos Silva, director general de EnergyPay, que contribuyó a incluir a los estados brasileños en la Agenda Internacional. 2030 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
“Dediqué mi vida a iniciativas de la ONU y agencias gubernamentales, preparándome para cambiar el mundo con un proyecto ecoempresarial como este”, destacó.
La planta construida con moneda digital está programada para ser entregada en diciembre de 2022, en un evento que tendrá, entre los aspectos más destacados, una acción social con la transferencia de lo recaudado para el pago de la factura eléctrica a instituciones benéficas asociadas con EnergyPay.
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Más sobre el proyecto
Fintech destacó que aparece como una solución innovadora para generar energía renovable, a través de la “tokenización” de estas plantas solares. En la práctica, funciona como si el coste de las obras se dividiera en varias partes, con varios compradores simbólicos.
Por lo tanto, las plantas se construirán en cuatro etapas, de la siguiente manera: la primera etapa se refiere a la tarifa de transacción, en la que parte del porcentaje se destinará a la empresa.
En la etapa 2, “tokenización”, los interesados pueden comprar fracciones de las plantas; Luego, hay una etapa dedicada a compradores privados, en la que los colectivos recibirán diferentes propuestas para viabilizar las obras.
Finalmente, la última fase se centra en la reinversión en producción, hasta alcanzar el objetivo de construcción de 15 MW. “Queremos dejar un legado en el país y mostrar que Brasil, además de ser una potencia en el segmento de energía solar, es exportador de soluciones tecnológicas”, afirmó Silva.
Según EnergyPay, además de permitir la expansión de la energía solar a hogares, empresas e industrias, con la “tokenización” de las plantas fotovoltaicas, el comprador de ENY tiene una fracción de la empresa. Esto significa que puede ganar tanto con la apreciación del activo financiero como con los porcentajes de la venta de energía.
Disponible en la cadena de bloques Smart Chain, el token se utiliza a través de la tecnología blockchain, cuyo objetivo es brindar seguridad y transparencia a las transacciones. A su vez, la criptomoneda EnyCoin es un activo que representa una generación renovable.