O plan de trabajo de tres años (2023-2025) de PNH2 (Programa Nacional de Hidrógeno), lanzado el día 15 de este mes por el MME (Ministerio de Minas y Energía), es un paso importante hacia la Desarrollo de un mercado competitivo del hidrógeno con bajas emisiones de carbono. Brasil.
El análisis es de ABSOLAR (Asociación Brasileña de Energía Solar Fotovoltaica). Según la entidad, la iniciativa también ayuda a crear condiciones para consolidar al país como protagonista global en la geopolítica de la transición energética con la H2V (hidrógeno verde), que se produce a partir de fuentes renovables como la solar y la eólica.
Además, el plan incluye aspectos cruciales para el desarrollo del mercado brasileño, incluyendo base tecnológica, infraestructura y capacitación de la fuerza laboral.
Sobre todo, afirmaron que proporciona lineamientos para la planificación energética, la creación de un marco legal-regulatorio, la apertura y crecimiento de los mercados interno y de exportación y condiciones para la cooperación internacional. El plan presentado prevé también una revisión anual para adaptarse a la madurez de la tecnología y del sector.
Según la evaluación de la asociación, que colaboró en la elaboración del plan y contó con varias propuestas de acción aceptadas por el MME, el mercado mundial del H2 crecerá fuertemente en los próximos años, pasando de un sector de 110 mil millones de dólares en 2019 a más de 200 mil millones de dólares en unos pocos años, y migrar de la producción principalmente de fuentes fósiles al H2V.
“Varios países se están moviendo en el ámbito de este vector energético, como solución para descarbonizar las economías y los procesos productivos”, comentó Camila Ramos, vicepresidenta de Inversiones e Hidrógeno Verde de ABSOLAR.
“Por lo tanto, es importante que Brasil se posicione como uno de los principales productores, de manera sólida y rápida, dada la vocación del país por la producción de energía renovable competitiva y escalada, además de su gran potencial para la demanda interna”, enfatizó.
El ejecutivo también destacó la necesidad de priorizar las fuentes renovables para la producción de hidrógeno, ya que toda la lógica del crecimiento de este sector es la descarbonización. “Otro punto importante del plan es el mapeo y estudio de la competitividad de la cadena de valor del hidrógeno bajo en carbono, incluso como una forma de identificar oportunidades y obstáculos para Brasil e identificar políticas públicas de incentivos”.
Eduardo Tobías, coordinador del grupo de trabajo sobre Hidrógeno Verde en ABSOLAR, cree que el proyecto podría ser más ambicioso en su planificación trienal, especialmente en la consecución de los objetivos de descarbonizar la economía brasileña y contribuir a la transición energética global.
“El texto presentado tiene un enfoque agnóstico en relación a las rutas de producción de hidrógeno, incluyendo un enfoque agnóstico al H2V y al hidrógeno gris (a partir de gas natural sin captura de carbono). Este hecho preocupa a la asociación ya que puede incentivar y destinar recursos a rutas productivas que no contribuyen a la descarbonización de la economía”, puntualizó.
De acuerdo con ABSOLAR, el plan no prevé el establecimiento de objetivos de producción y consumo de H2V en los próximos tres años. Tampoco se plantean medidas objetivas y concretas para incentivar en los próximos años el consumo de combustibles procedentes de fuentes renovables, sustituyendo el actual consumo interno de hidrógeno y derivados (p.ej. amoniaco y metanol), producidos a partir de combustibles fósiles y, en gran medida, importado.
“En este sentido, el ABSOLAR movilizará a sus más de 120 miembros actualmente comprometidos en el Task Force H2V para evaluar, en detalle, la propuesta del Plan Trienal y contribuir, en el ámbito de la Consulta Pública N° 147 del MME, con propuestas de mejoras y en complementando las acciones presentadas”, concluyó Tobías.