Copel (Empresa de Energía de Paraná) inauguró una aviso de convocatoria publica atraer proyectos de I+D (Investigación y Desarrollo) para tecnologías relacionadas con la producción de hidrógeno bajo en carbono a partir de biomasa, biocombustibles y otros residuos orgánicos.
La fecha límite para la presentación de propuestas es el 28 de febrero de 2023. En total, se destinarán hasta R$ 7,6 millones a los proyectos seleccionados.
Los interesados deberán presentar proyectos que se enmarquen en al menos una de las cuatro líneas de investigación definidas en la convocatoria:
- Desarrollo de metodología para la producción de hidrógeno con bajas emisiones de carbono;
- Búsqueda de soluciones innovadoras para la logística y distribución de hidrógeno bajo en carbono;
- Búsqueda de soluciones innovadoras para el almacenamiento de hidrógeno con bajas emisiones de carbono y;
- Búsqueda de soluciones innovadoras para nuevas aplicaciones y uso de hidrógeno bajo en carbono.
Moacir Bertol, director general de Copel Geração e Transmissão, afirma que la búsqueda de oportunidades en este segmento es uno de los puntos destacados de la planificación de la empresa para los próximos años.
“Estamos atentos a los nuevos retos y oportunidades del sector eléctrico y, sin duda, el hidrógeno bajo en carbono, obtenido mediante energías renovables, se ajusta a estas características. Es importante que Copel domine esta tecnología y contribuya a que Paraná emerja en la ruta del hidrógeno, generando ganancias ambientales, sociales, tecnológicas y económicas”, señala.
Uso de hidrógeno verde
El hidrógeno es considerado una fuente energética con gran potencial para diversificar la matriz energética brasileña y sustituir combustibles producidos a partir de fuentes fósiles y no renovables, como gas, gasolina, diésel y carbón.
La producción de hidrógeno se puede realizar de diferentes formas y utilizando diferentes fuentes de energía. En el proceso de electrólisis, por ejemplo, las moléculas de agua se separan en dos átomos de hidrógeno y un átomo de oxígeno.
El gran problema es que este proceso de obtención de hidrógeno consume mucha energía eléctrica. Y, si el objetivo es desarrollar una fuente alternativa de combustible no contaminante y reducir la emisión de gases de efecto invernadero, es necesario que la energía eléctrica utilizada en la electrólisis provenga de centrales limpias y renovables, como la hidráulica, la solar, la eólica y la plantas térmicas de biomasa, por ejemplo. En este caso se obtiene el llamado hidrógeno bajo en carbono o hidrógeno “verde”.
También existe un proceso de reformado que utiliza biomasa para obtener hidrógeno bajo en carbono. “El uso de biogás trae mayor eficiencia y menores costos en relación a la electrólisis y también incorpora atributos ambientales y sociales para la cadena del hidrógeno verde, además de aprovechar el potencial agrícola que tiene el Estado de Paraná”, explica el gerente de área de I+D+i en Copel Geração e Transmissão, Leandro Foltran.
Según él, el uso del hidrógeno tiene gran potencial en la producción de fertilizantes nitrogenados, ya que Brasil importa alrededor del 80% del total consumido. Considerando que alrededor del 25% del PIB brasileño está vinculado al sector agrícola, este tema es estratégico para Brasil.