La Cámara de Diputados volvió, este jueves por la mañana (17), a discutir el texto de la MP 998 (Medida Provisional 998/2020), que modifica las reglas del sector eléctrico. La sesión comenzó con una solicitud de aplazamiento de la votación.
El miércoles por la noche (16), el sustituto del ponente sobre la materia, el diputado Léo Moraes (Pode-RO), fue aprobado por la mayoría de los diputados. Durante la sesión del jueves, varios diputados solicitaron retirar del orden del día el asunto de la MP 998.
Sin embargo, todas fueron desmentidas por la mayoría de los parlamentarios. Varios diputados están en contra del texto contenido en el texto de la MP 998 que trata sobre los beneficios otorgados a las fuentes renovables. “Si vas a eliminar los subsidios a la energía limpia, elimina también las sucias. No tiene sentido mantener los subsidios a las plantas de diésel”, destacó el diputado Kim Kataguiri (DEM-SP).
El diputado Danilo Forte (PSDB-CE) destacó que el diputado castiga a la región Nordeste, una de las principales productoras de energía eólica y solar. “Mientras el país gasta 40 mil millones de reales al año en subsidios para plantas térmicas, sólo 4,2 mil millones de reales se destinan a la energía eólica y solar”.
El relator Léo Moraes modificó el texto del MP y amplió el plazo de las prestaciones, que finalizarían en septiembre, para 12 meses después de la promulgación de la ley. Además, el diputado afirmó que el GD no está en la discusión. “No hemos hablado en ningún momento de generación distribuida. Entonces, no se habla de gravar el Sol. Dejémoslo muy claro para que todos puedan tener la conciencia tranquila y que la población entienda”, dijo Moraes.
En su texto, el ponente también aceptó una enmienda que permite a los concesionarios y licenciatarios del servicio público de distribución eléctrica aplicar recursos de investigación y desarrollo a tecnologías de almacenamiento de energía solar, eólica y de biomasa.
La MP 998 deberá ser analizada en el Pleno de la Cámara. Recordando que cada MP tiene fuerza de ley desde su publicación, pero tiene una vigencia de hasta 120 días. Si no es aprobado por la Cámara de Diputados y el Senado Federal dentro de este plazo, o si es rechazado, pierde su validez.