O sector de la energía fotovoltaica es consciente de los posibles impactos que la reforma tributaria puede provocar en la cadena de servicios del mercado solar.
La preocupación es un posible aumento en la tasa de ISS (Impuesto sobre servicios), lo que podría incrementar los costos de O&M (operación y mantenimiento) de grandes proyectos.
Este fue uno de los principales temas tratados durante el panel “Evolución de la Generación Distribuida: Caminos hacia la democratización del acceso a la energía y sus aspectos tributarios” en Día de la energía de Lefosse, evento realizado en São Paulo este miércoles 23.
“En la reforma tributaria se habla de un aumento de casi el 25% en la tarifa por prestación de servicios”, advirtió el abogado Pedro Dante, socio de Energía de Lefosse.
Para Dante, todavía hay tiempo para que el sector energético se acerque a los debates de la reforma fiscal y consiga de alguna manera reducir los impactos en el mercado de la energía solar. La reforma tributaria fue aprobada por la Cámara de Diputados y espera deliberación por parte del Senado.
Otro tema tratado en el evento fue el crecimiento del modelo de energía solar por suscripción y los posibles obstáculos que podrían impedir el avance de la generación distribuida en Brasil.
La percepción de los ponentes es que la GD es un movimiento “imparable” y las distribuidoras tendrán que preparar la red eléctrica para poder atender la demanda de nuevas plantas.
De este panel también participaron Guilherme Chrispim, presidente ejecutivo de ABGD (Asociación Brasileña de Generación Distribuida); Surya Mendonça, director general de Órico Energia; y Rafaela Canito, Cónsul Fiscal de Lefosse.
Reto de incentivos para el hidrógeno verde
El segundo panel – “Transición Energética: Perspectivas y Desafíos Concretos” – se centró en discutir los desafíos del desarrollo de la industria del hidrógeno en el país.
Para Heloisa Esteves, directora de Estudios de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles de la EPE (Empresa de Investigación Energética), tiene sentido que Brasil tenga hubs regionales para la producción de hidrógeno, como en Ceará, ya que la cadena de transporte encarece los proyectos.
Está de acuerdo en que el desarrollo del hidrógeno verde necesita incentivos, siempre que no aumente las tarifas energéticas. "No hay más margen para aumentar la tarifa", afirmó.
Macel Haratz, director general de Comerc Eficiência, sostiene que la vocación de Brasil está en la producción de hidrógeno verde, ya que hay otros países más competitivos en la ruta del gas natural.
Según el ejecutivo, Brasil necesita crear una regulación que ofrezca seguridad jurídica para atraer inversiones extranjeras a este mercado.
"Hay medidas que se pueden tomar sin aumentar los costos para los consumidores de energía y sin aumentar la competitividad del hidrógeno verde", dijo Haratz.
Para el abogado Raphael Gomes, socio de Energía de Lefosse, una de las formas de reducir el coste del capex del hidrógeno verde es clasificar los proyectos como de autoproducción, principalmente por la falta de pago de tasas como el CDE (Desarrollo Energético). Cuenta), Proinfra y ESS (Cargo por Servicio del Sistema).