La semana pasada, el CMSE (Comité de Vigilancia del Sector Eléctrico) autorizó la activación de las termoeléctricas Termonorte 1 y 2, que en conjunto suman poco más de 410 MW de potencia, para reforzar el suministro de electricidad en los estados de Acre y Rondônia.
La decisión fue necesaria debido al cierre de la central hidroeléctrica Santo Antônio (3.150 MW), cuya operación tuvo que ser interrumpida debido a la sequía que redujo a la mitad el caudal del río Madeira (RO) este año.
Estas termoeléctricas tienen un costo de operación mucho mayor que las hidroeléctricas y las renovables, además de utilizar como combustible gasóleo, que es sumamente contaminante ya que emite gases de efecto invernadero.
A ANEEL (Agencia Nacional de Energía Eléctrica) está trabajando para regularizar el funcionamiento de las dos plantas, que están en concesión, sin contrato y sin contrato de conexión a la red de transmisión, según entrevista a Valor el director general del organismo, Sandoval Feitosa. Económico. Aún no hay previsión de cuándo entrarán en funcionamiento las plantas.
Por otro lado, la energía solar se está expandiendo en los dos estados del norte del país, y cada vez más consumidores buscan generar su propia energía limpia y renovable.
Encuesta realizada por Canal Energía solar, basado en datos de ANEEL, señala que el número de sistemas fotovoltaicos en operación en Acre y Rondônia crecieron, respectivamente, un 27,34% y un 28,15% en comparación con 2022 con respecto al año anterior.
Rondônia ocupa el puesto 22 en términos de potencia de energía solar instalada en el ranking de ABSOLAR (Asociación Brasileña de Energía Solar), con 247,3 MW de capacidad. En total, hay 19.186 sistemas, y los 52 municipios de Rondônia cuentan con al menos una unidad que genera su propia energía. De enero a octubre se incorporaron 4.311 sistemas, totalizando 58,3 MW.
Acre ocupa la posición 25 del ranking, con 63 MW y 5.029 sistemas repartidos en 21 de los 22 municipios del estado. En 2023, se agregaron 1.114 sistemas o 17,5 MW.
La producción propia de energía viene creciendo en todo el norte del país, región donde las revisiones tarifarias por parte de las concesionarias de energía han aumentado considerablemente las facturas eléctricas de la población.
En el Norte existen 131.402 sistemas de energía solar, que suman 1.564 MW. En 2022 se instalaron 44.436 unidades de generación distribuida, un aumento del 63% respecto de 2021. Hasta inicios de octubre se instalaron en la región 38.892 sistemas, que suman 476,9 MW, potencia mayor a la de las dos termoeléctricas a diésel oil.