Según datos de ABRADE (Asociación Brasileña de Distribuidores de Electricidad), el volumen de cables robados en Brasil alcanzó las 975 toneladas en 2025, prácticamente el triple de las 300 toneladas registradas en 2024, lo que pone de manifiesto la escalada de este tipo de delito en el país.
Además del importante aumento del volumen, las pérdidas financieras también crecieron significativamente, pasando de R$ 50 millones a aproximadamente R$ 90 millones en tan solo un año.
El aumento de los robos también afecta a los consumidores y al funcionamiento de los distribuidores en diferentes regiones, impactando directamente en el suministro de energía.
En Ceará, Enel-CE registró el robo de 201 kilómetros de cables a lo largo de 2025, dejando a 447 consumidores sin electricidad. En Santa Catarina, el número de incidentes casi se duplicó en dos años, pasando de 1.475 casos en 2024 a 2.689 en 2025.
En Río de Janeiro, Light SA, empresa que presta servicios a 31 municipios del estado, estima pérdidas de R$ 34,5 millones solo en 2025. En enero de 2026, según un comunicado de prensa, la concesionaria había anunciado que invertiría R$ 12 millones en la sustitución de 3,4 kilómetros de cables dañados.
A finales de julio del año pasado, el Gobierno Federal aprobó una ley endurecer las penas para este tipo de delitos, con prisión de 2 a 8 años, además de una multa.
¡Quizás te interese!
Brasil sanciona ley que endurece penas por hurto y robo de cables eléctricos
todo el contenido de Canal Solar está protegido por la ley de derechos de autor y queda expresamente prohibida la reproducción parcial o total de este sitio en cualquier medio. Si estás interesado en colaborar o reutilizar alguno de nuestro material, te pedimos que te pongas en contacto con nosotros vía correo electrónico: redacao@canalsolar.com.br.