O Calendario PLD (Precio de Liquidación por Diferencia), que comenzó a operar en enero de este año con granularidad horaria, genera opiniones divididas entre los expertos del sector fotovoltaico. Para Rodolfo Castro, analista de Greener, empresa de consultoría e investigación, el PLD tiende a beneficiar a la energía solar. Bernardo Marangon, experto en mercados de energía eléctrica y director de Exata Energia, afirma que la GD (generación distribuida) no se ve afectada.
“En Brasil, el consumo máximo de energía se ha producido cada vez más a lo largo del día. Este comportamiento hace que los profesionales del segmento esperen valores de PLD más altos durante las horas de sol”, afirmó Castro.
“Así, incluso con su imprevisibilidad, su adopción es un cambio regulatorio que debería beneficiar a la generación fotovoltaica”, destacó.
Sin embargo, según Marangon, el PLD no mostró mayores diferencias entre horarios, incluso en los momentos en que la carga es menor, como, por ejemplo, las primeras horas de la mañana.
“En este sentido, no hay impacto para la energía solar que participa en el ACL (Entorno de Contratación Regulada). En teoría, el precio debería variar dependiendo de la carga, en ese contexto el costo se comportaría de manera beneficiosa para la energía fotovoltaica, dado que actualmente uno de los picos de carga ocurre en el momento en que la solar genera más electricidad”, explicó. .
“De cara al futuro, si se hace realidad la preocupación de los planificadores del sector, la entrada de un gran volumen de energía solar en un momento determinado podría provocar una diferencia de precios negativa, perjudicando a la fotovoltaica. Creo que esto no debería materializarse, ya que las soluciones de almacenamiento deben ser viables ante este escenario”, puntualizó Marangon.
El investigador de Greener también esbozó las perspectivas para los próximos años y hizo una reserva: “se debe realizar un análisis de riesgos para considerar los impactos potenciales que este cambio podría tener en cada proyecto y también en cada contrato. La exposición constante puede perjudicar la rentabilidad y hacer inviable el proyecto”, concluyó.