La Alcaldía de Fernando de Noronha puso en funcionamiento la primera ecoestación pública para la carga de coches eléctricos. El nuevo producto es fruto de una asociación con las empresas Renault do Brasil, WEG y Polo.
El nuevo espacio, ubicado en el barrio Floresta Nova, tiene capacidad para atender hasta seis vehículos al mismo tiempo, y los autos se recargan con energía solar, a través de un sistema fotovoltaico instalado en su techo (cochera).
En total, los seis garajes solares tienen capacidad para generar hasta 26 MWh al año, suficiente para cubrir el consumo eléctrico de todos los vehículos cero emisiones que circulan por la isla.
Esta energía generada equivale a 180 mil kilómetros recorridos sin la generación de dióxido de carbono (CO₂), lo que debería evitar la quema de alrededor de 20 mil litros de combustible fósil.
Logística para la instalación.
Para llegar a la isla, todos los materiales fueron descargados en Recife (PE) y luego transportados en ferry hasta el archipiélago.
La tecnología necesitaba ser adaptada y galvanizada en caliente para protegerla del viento y la lluvia. La idea inicial de las entidades era instalar los equipos en marzo del año pasado, pero debido a la pandemia y al cierre de la isla a los turistas, fue necesario posponer la entrega del proyecto.
La operación de la estación de reciclaje forma parte de otra etapa del programa Noronha Carbono Cero que, entre otras acciones, prohíbe la entrada de vehículos de combustión al archipiélago a partir de 2022, con el objetivo de reducir las emisiones de CO₂. Además del espacio recientemente inaugurado, otros proyectos están esperando aprobación para comenzar a operar.
“Al entregar la ecoestación a la población, damos continuidad al proyecto del Gobierno Estatal para reducir la contaminación atmosférica en Noronha, utilizando métodos de repostaje ecológicos, con energías renovables y vehículos que no dañan el medio ambiente. Miramos hacia el futuro, hacia las próximas generaciones, y hacemos de la isla un ejemplo a seguir”, explica Guilherme Rocha, administrador de Fernando de Noronha.
Responsabilidad ambiental y movilidad urbana
Actualmente, en el archipiélago hay un total de 30 coches eléctricos en circulación. El primero llegó en 2019, durante el lanzamiento del programa Noronha Carbono Cero.
En la ocasión, Renault Brasil puso a disposición seis automóviles, de tres modelos, para uso oficial de la Administración Distrital. Desde entonces, la administración local ha tomado medidas para cambiar gradualmente la flota de vehículos.
Situado a 540 kilómetros de Recife, Fernando de Noronha es un destino turístico que recibe miles de visitantes al año. Alrededor del 70% del territorio pertenece al Parque Nacional Marino, considerado Patrimonio Natural por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).
El 30% restante son Áreas de Protección Ambiental (APA). Las iniciativas para reducir el carbono en la isla fueron creadas precisamente para proteger la fauna y la flora locales y conciliar la ocupación humana con la protección del medio ambiente.
Noronha Cero Carbono
En enero del año pasado, el gobernador Paulo Câmara sancionó el Decreto-Ley nº 16.810/20, que regula el ingreso y circulación de automóviles de combustión en la isla. Con la medida, no ingresarán a la isla automóviles propulsados por gasolina, alcohol o diésel a partir de 2022.
Los vehículos en Noronha podrán seguir circulando hasta 2030, cuando el tráfico quedará definitivamente restringido únicamente a vehículos eléctricos.
El programa Noronha Carbono Cero también incluye otras acciones de sostenibilidad y reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), sustancias causantes del calentamiento global.
También se firmó en 2020 un Convenio de Cooperación Técnica entre el gobierno y Celpe (Empresa de Energía de Pernambuco), para la activación de dos nuevos módulos de baterías solares fotovoltaicas, reforzando el sistema de almacenamiento en la isla y duplicando el uso de energía limpia en las horas punta.