La energía ha dejado de ser un mero insumo económico para convertirse en uno de los principales factores de poder a nivel internacional. Esta evaluación proviene de Hudson Mendonça, director ejecutivo de la Cumbre de Energía, quien considera que la transición energética, la expansión de la inteligencia artificial y los conflictos globales están reposicionando al sector en el centro de las decisiones geopolíticas.
En una entrevista con Canal Respecto a la energía solar, el ejecutivo destacó que durante décadas las inversiones en energía estuvieron guiadas principalmente por la lógica económica (CAPEX, retorno y período de amortización), mientras que los riesgos políticos eran considerados sólo como un factor de ajuste.
Sin embargo, según él, este razonamiento está cambiando. «Antes, los inversores analizaban los costos y la rentabilidad financiera y solo entonces evaluaban la estabilidad del país. Hoy, la lógica es la contraria: la decisión empieza con la geopolítica. Si el entorno es seguro, se calcula la viabilidad económica», afirma.
Según Mendonça, este cambio de pensamiento ganó aún más impulso después de eventos recientes como la guerra en Ucrania, las tensiones en torno al suministro de gas ruso a Europa y las disputas sobre minerales críticos, factores que resaltaron cómo la dependencia energética puede comprometer la seguridad nacional y económica.
La inteligencia artificial aumenta la presión energética.
Otro elemento que refuerza la importancia estratégica de la energía, según el director ejecutivo de Energy Summit, es la carrera global por la IA (Inteligencia Artificial). Según Mendonça, la expansión de los centros de datos no está limitada por la tecnología ni por el capital humano, sino principalmente por la disponibilidad de electricidad.
El crecimiento de la IA hoy en día se centra menos en la tecnología de la información y más en la energía. El principal obstáculo reside en la disponibilidad de electricidad a gran escala, explica.
En este contexto, Brasil emerge como uno de los países mejor posicionados, según el ejecutivo. «Somos un país con una enorme ventaja competitiva, con un amplio suministro de energía y una red eléctrica limpia. Esto, naturalmente, nos posiciona en el radar de las inversiones globales».
Anuncios recientes de proyectos de centros de datos multimillonarios en el país, como los de la red social. TikTok, refuerzan esta tendencia. Aun así, Mendonça cree que la oportunidad no es automática y depende de la planificación y la previsibilidad.
Según él, el sistema eléctrico brasileño aún enfrenta desafíos estructurales, como fluctuaciones entre la sobregeneración en algunas regiones y la escasez en otras, además de problemas regulatorios. "Para atraer inversiones a gran escala, es fundamental garantizar la seguridad jurídica y la previsibilidad energética. Después de todo, estos proyectos no pueden arriesgarse a interrupciones en el suministro", subraya.
La neutralidad geopolítica como ventaja
Más allá de la disponibilidad energética, la posición diplomática de Brasil también se considera estratégica. Mendonça destaca que el país mantiene importantes relaciones comerciales tanto con las potencias occidentales como con China, sin una alineación rígida con bloques políticos. "Esta neutralidad histórica sitúa a Brasil en una posición privilegiada en el escenario mundial", afirma.
Según él, los inversores internacionales buscan entornos estables y predecibles, aunque no ofrezcan la máxima rentabilidad financiera posible. «Hoy en día, muchas decisiones priorizan un menor riesgo sobre una mayor rentabilidad. Un proyecto puede ser económicamente atractivo, pero inviable si existe inestabilidad política o jurídica», añade.
Otro punto clave es que las transformaciones en el sector energético están cada vez más influenciadas por factores externos a la propia industria, como decisiones industriales, políticas climáticas, opciones tecnológicas y cambios en los patrones de consumo.
Según Mendonça, la tendencia es que la energía siga siendo el centro de las disputas geopolíticas en las próximas décadas. «La energía se ha convertido en un importante debate geopolítico, y la geopolítica, en gran medida, se ha convertido en un debate energético», concluye.
La Cumbre de Energía busca integrar estas discusiones.
En 2026, la Cumbre de Energía llegará a su tercera edición. El evento, celebrado en colaboración con el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), reúne a autoridades, ejecutivos, inversores y expertos de Brasil y del extranjero para debatir el futuro de la energía desde una perspectiva integrada. A diferencia de los eventos centrados en una sola fuente, como la solar, el petróleo o la nuclear, la Cumbre de Energía Cumbre de Energía Destaca por abordar el sistema energético de una manera más amplia.
La edición de este año contará con una novedad única: una zona de exposición ampliada donde empresas, gobiernos e instituciones presentarán proyectos y soluciones de vanguardia tecnológica. «La idea es ofrecer una visión general completa que sirva de base para las decisiones de inversión y planificación. El sector energético está cada vez más interconectado con otros ámbitos de la economía», explica Mendonça.
La edición de 2026 se celebrará del 23 al 25 de junio en Marina da Glória Eventos, en Río de Janeiro (RJ), con un programa completo de una jornada que incluye paneles, presentaciones y oportunidades para establecer contactos entre líderes del sector. Para más información, visite [dirección web - no incluida en el texto original]. sitio web oficial de la Cumbre de Energía.
¡Quizás te interese!
Energía, electricidad y soberanía: el nuevo mapa del poder en el siglo XXI.
todo el contenido de Canal Solar está protegido por la ley de derechos de autor y queda expresamente prohibida la reproducción parcial o total de este sitio en cualquier medio. Si estás interesado en colaborar o reutilizar alguno de nuestro material, te pedimos que te pongas en contacto con nosotros vía correo electrónico: redacao@canalsolar.com.br.