A Unión Europea anunció esta semana un proyecto de ley con inversiones de 43 mil millones de euros (47,2 mil millones de dólares) para el producción de semiconductores, fundamental para la industria tecnológica y de automoción y también para el sector fotovoltaico.
A El objetivo es duplicar la participación de la región en el mercado global para 2030, hasta el 20%. El acuerdo se convertirá en ley una vez que sea aprobado por el Parlamento Europeo y los países miembros de la Unión Europea.
Países de todo el mundo están invirtiendo miles de millones en dos industrias nacionales de semiconductores tras la interrupción de la cadena de suministro durante la pandemia de Covid-19 y en medio de crecientes tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China.
Durante la pandemia, los microchips sufrieron una gran escasez, lo que paralizó la producción en todo el mundo. La falta de producción de semiconductores afecta a varios productos, incluida la producción de inversores fotovoltaicos, equipos encargados de convertir la energía eléctrica de corriente continua en corriente alterna.
Como forma de protección, las potencias entraron en una carrera para incrementar su propia fabricación. En agosto de 2022, un proyecto de ley de Estados Unidos liberó 52 millones de dólares para proteger los intereses nacionales en la producción de chips.
Los chinos son los mayores productores de chips del mundo y podrían acaparar hasta el 80% del mercado en unos pocos años.