Brasil tiene una oportunidad estratégica para impulsar su red eléctrica mediante una tecnología aún poco explorada: la energía solar flotante. Un estudio de la consultora PSR reveló que si tan solo el 1% de la superficie de los embalses de las centrales hidroeléctricas del país estuviera ocupada por paneles solares flotantes, sería posible añadir hasta 38 GW de capacidad instalada al sistema eléctrico nacional.
Además de evitar el uso de grandes extensiones de terreno, la energía solar flotante puede integrarse directamente con las centrales hidroeléctricas existentes, compartiendo la infraestructura de transmisión y ofreciendo producción complementaria. Durante los períodos de intensa luz solar, la energía solar cobra protagonismo, mientras que en días nublados o nocturnos, la generación hidroeléctrica puede compensar. Esta sinergia permite una operación más eficiente y sostenible del sistema eléctrico.
Desde una perspectiva económica, el estudio destaca tanto el potencial como los desafíos de la energía solar flotante. «La integración de centrales hidroeléctricas con sistemas solares flotantes o aquellos ubicados cerca de embalses es una opción estratégica para que Brasil avance en la transición energética de forma eficiente y sostenible. Representa una oportunidad para aprovechar la infraestructura existente y expandir rápidamente el uso de fuentes renovables», afirmó Rafael Kelman, director ejecutivo de PSR.
En escenarios con precios fijos de electricidad, el uso viable de esta tecnología sería de 17 GW, cifra que podría llegar a 24 GW al considerar el promedio histórico de precios de mercado de corto plazo, señal de que su atractivo financiero tiende a crecer con condiciones de mercado más favorables.
Sin embargo, este progreso aún enfrenta un obstáculo importante en lo que respecta a la Costo nivelado de energía (LCOE)Actualmente, el LCOE de la energía solar flotante ronda los R$ 374 por MWh, por encima de los R$ 343/MWh observados en los sistemas solares terrestres, diferencia que se explica por la mayor complejidad técnica y operativa de las instalaciones sobre agua.
Esta diferencia se debe principalmente a la complejidad técnica de las instalaciones en entornos acuáticos, que requieren estructuras flotantes robustas, sistemas de anclaje específicos y un mayor cuidado en la operación y el mantenimiento. A pesar de los costos aún más elevados, los expertos creen que los avances tecnológicos y las economías de escala pueden reducir esta diferencia en los próximos años.
Además, los beneficios ambientales, como la reducción de la evaporación en los embalses y la falta de necesidad de deforestación para instalar paneles, refuerzan el atractivo de la energía solar flotante como una solución prometedora para un futuro energético más limpio y resiliente en Brasil.
todo el contenido de Canal Solar está protegido por la ley de derechos de autor y queda expresamente prohibida la reproducción parcial o total de este sitio en cualquier medio. Si estás interesado en colaborar o reutilizar alguno de nuestro material, te pedimos que te pongas en contacto con nosotros vía correo electrónico: redacao@canalsolar.com.br.