La energía solar está ganando cada vez más adeptos en Brasil. En Bela Vista de Goiás, Estância K, productora de ganado Gir para subasta, invirtió en tecnología fotovoltaica para, además de generar ahorro y sostenibilidad, componer el cartel con el nombre de la finca.
La planta, instalada por TrabajoSolar con equipo Renovar, cuenta con 297 módulos, que ocupan una superficie de 756 m². La generación estimada al mes es de 19.400 kWh. Según la empresa, en términos medioambientales, la instalación fotovoltaica evitará la emisión de 2.423 kg de CO2, lo que equivale a plantar nueve árboles al mes.
Guilherme Gronefeld, director de WorkSolar, comentó que ensamblar las nueve letras que componen la planta fue un gran desafío, pero el resultado fue sorprendente. “Este es el cartel con paneles solares más grande que jamás hayamos hecho. Por la noche, estará iluminado por focos y podrá verse a kilómetros de distancia de cualquiera que pase por la carretera. Además de belleza, la planta traerá más eficiencia, ahorro y sostenibilidad a Estância K”, destacó.
En total, se invirtieron R$ 700 mil en la construcción del proyecto, lo que permitirá un ahorro de alrededor de R$ 23 mil en la factura eléctrica. Al estar conectada al SIN (Sistema Interconectado Nacional), la granja podrá recuperar la energía excedente generada en créditos.
Según Gustavo Müller Martins, director general de Renovigi, la fuente solar ha sido un gran aliado para la agroindustria, que cuenta con líneas de financiamiento específicas. “La energía fotovoltaica representa una ganancia económica sustancial en los procesos productivos del sector agrícola, además de proporcionar energía constante en regiones al final de la línea o que muchas veces no están conectadas a la red eléctrica”, subrayó.
El ejecutivo también destacó los beneficios ambientales de la energía solar, ya que al optar por esta tecnología, el agricultor reduce su huella de carbono, contribuyendo a frenar el calentamiento global.
Proyectos fotovoltaicos WorkSolar
WorkSolar lleva un año en funcionamiento y ya ha alcanzado la marca de 1,5 MW en instalaciones, lo que equivale a unos 5 millones de rands de ingresos. Acreditada por Renovigi, la empresa tiene proyectos en prácticamente todas las regiones de Brasil.
“La energía fotovoltaica viene creciendo mucho en Brasil. A ello contribuyen varios factores, como el menor coste de los equipos, las distintas líneas de financiación ofrecidas por las entidades de crédito y los objetivos de reducción de emisiones de CO2 adoptados tanto por gobiernos como por empresas”, explicó Gronefeld.
Potencial fotovoltaico en el Medio Oeste
Para Diego Leonel, supervisor regional de Renovigi en el Centro-Oeste, la región tiene un gigantesco potencial de crecimiento, no sólo por ser cuna del agronegocio, sino también por la demanda residencial y de servicios.
Para hacernos una idea, según datos del ABSOLAR (Asociación Brasileña de Energía Solar Fotovoltaica), la región, formada por los estados de Mato Grosso, Goiás, Mato Grosso do Sul y el Distrito Federal, ya alcanzó en mayo 1,6 GW de potencia instalada en generación distribuida.