La construcción de una base de datos sobre la sistemas fuera de la red, la creación de centros regionales de distribución de equipos y la descentralización de la mano de obra son algunas de las recomendaciones presentadas en el estudio dedicado a evaluar la viabilidad de instalación y desmantelamiento de energía solar fotovoltaica en comunidades remotas de la región de la Amazonía Legal, elaborado por IEMA (Instituto de Energía y Ambiente).
El estudio buscó identificar los desafíos para implementar la tecnología en las 219.221 unidades que podrían beneficiarse del programa Mais Luz para Amazônia, cuya propuesta es promover el acceso universal a la electricidad a través de la implementación de sistemas fotovoltaicos aislados de la red.
Los investigadores utilizaron dos escenarios considerando un período de 32 años, uno con un consumo de 45 kWh/mes por unidad (A) y otro con un consumo de 180 kWh/mes (B). Para satisfacer la demanda del escenario A se necesitarían 3 millones de dispositivos con baterías de iones de litio y, para satisfacer la demanda del escenario B, 12 millones con baterías de plomo-ácido.
Según los cálculos, en 2030 la capacidad instalada del programa alcanzará los 363 MWp en el escenario A y los 1.318 MWp en el escenario B.
En cuanto a la tecnología de baterías, lo que se encontró es que la batería de plomo-ácido tiene un precio más bajo, baja complejidad de implementación, elimina la necesidad de control de temperatura y tiene una cadena logística y de reciclaje madura.
Por otro lado, la batería de iones de litio tiene más durabilidad, menor tiempo de recarga y mayores tiempos de descarga y carga, reduciendo la necesidad de reposiciones y mantenimiento durante toda la vida útil del sistema.
El estudio también identificó que la red solar en el país aún está enfocada en on-grid y que existe un pequeño número de empresas integradoras en la región Norte, lo que refleja la falta de mano de obra especializada. La falta de datos sobre los sistemas fuera de la red también es un obstáculo.
El estudio también se centró en los impactos ambientales que la eliminación inadecuada de estos equipos puede causar en una región con un ecosistema sensible y un bajo nivel de saneamiento básico.
Al final de la vida útil de los sistemas instalados por el programa, se producirían entre 71 mil y 237 mil toneladas de residuos, y la logística inversa para estos componentes es prácticamente inexistente en la Amazonía Legal.
La Amazonía Legal está formada por todos los estados de Acre, Amapá, Amazonas, Mato Grosso, Pará, Rondônia, Roraima y Tocantins y parte del estado de Maranhão.