El 4.º Congreso Brasileño de Mujeres en Energía se celebró este lunes (25) en el Teatro Santander de São Paulo (SP). Uno de los puntos destacados del evento fue el panel «COP30 y el Brasil Real: Transición Justa, Infraestructura Verde y Regulación Eficiente», que generó debates relevantes sobre los desafíos y las oportunidades de la agenda climática y energética del país.
Elisa Bastos, directora de Asuntos Corporativos del ONS (Operador Nacional del Sistema Eléctrico), afirmó que Brasil tiene una variedad de fuentes de generación y que la operación eficiente de ese conjunto es un diferenciador.
“Tenemos un abanico de soluciones muy arriesgado en nuestro país, y saber utilizarlas inteligentemente es lo que diferencia a Brasil”, comentó.
Según ella, la base del sistema se ha sustentado históricamente en centrales hidroeléctricas y termoeléctricas, lo que ha permitido la incorporación de fuentes solares y eólicas. Destacó la importancia de la complementariedad entre estas fuentes y de aumentar la flexibilidad del sistema.
Priscila Carazzatto, CEO de EGS (Energy Global Solution), destacó la necesidad de un entorno jurídico y regulatorio estable para atraer inversiones.

Alessandra Torres, presidenta ejecutiva de ABRAPCH (Asociación Brasileña de Pequeñas Centrales Eléctricas) y moderadora del panel, dijo que el sector está pasando por un período de cambios y abogó por el fortalecimiento de los organismos reguladores.
Nos encontramos en un punto de inflexión en el sector eléctrico. La regulación debe adaptarse a esta transformación. Por lo tanto, fortalecer los organismos reguladores es esencial para garantizar la estabilidad y la innovación, enfatizó.
Los participantes también discutieron la expansión de la infraestructura de transmisión como un factor esencial para el avance de la generación renovable.
Marisa Barros, subsecretaria de Energía y Minería del Estado de São Paulo, destacó la importancia de la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno para enfrentar los impactos del cambio climático.
Marina Meyer, presidenta de la Comisión de Energía de la OAB-MG y directora jurídica del INEL (Instituto Nacional de Energía Limpia), afirmó que la transición energética debe incluir la dimensión social y considerar los efectos en las comunidades.
"El camino de la transición no puede ser meramente técnico. Debe considerar el impacto en las personas y las comunidades", afirmó.
En la apertura, Lúcia Abadia, creadora del evento, habló sobre el papel de la mujer en el proceso de transición energética y en el sector eléctrico.
“Somos como la flor de loto: flores que nacen en medio de los desafíos y florecen con fuerza, voz y energía para iluminar el mundo”, concluyó.