Los registros de accidentes eléctricos crecieron en el primer semestre de 2022, según datos de abracopel (Asociación Brasileña de Concientización sobre los Peligros de la Electricidad).
De enero a junio se registraron 949 incidentes relacionados con situaciones de cortocircuitos, fugas de corriente, falta de mantenimiento, dimensionamiento incorrecto de instalaciones y otros factores que pueden provocar descargas eléctricas o incendios en comercios, viviendas o industrias. De este total, murieron 384 personas.
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El año pasado, en el mismo periodo, hubo 759 matriculaciones. En 2020, 741; y, en 2019, 826 accidentes. En otras palabras: el primer semestre de este año superó ampliamente la cuota de los últimos tres años.
Descargas eléctricas
En cuanto a las descargas eléctricas, el 1er semestre de 2022 tuvo 458 casos, con 330 muertes. La cifra es mayor que la de los primeros seis meses del año anterior, cuando se reportaron 441 incidentes, seguidos de 355 muertes.
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“En comparación con el período de enero a junio de 2019, con 484 descargas eléctricas, los casos disminuyeron muy poco”, dijo Fábio Amaral, ingeniero eléctrico y director de Engerey Painéis Elétricos.
Para el experto, muchos de estos accidentes eléctricos se podrían haber evitado si la gente prestara más atención a la calidad de las instalaciones y no hiciera ningún tipo de improvisación o solución eléctrica.
“En materia de choque, por ejemplo, existe una norma [NBR 5410] que exige el uso del Dispositivo Diferencial Residual (DR) en instalaciones eléctricas. La función del dispositivo es detectar fugas de corriente eléctrica, como por ejemplo un niño metiendo el dedo en el enchufe, y así desconectar el circuito eléctrico, evitando accidentes. Pero, lamentablemente, se sigue ignorando la norma”, apuntó.
Incendios
Otro dato que llama la atención en la investigación de Abracopel es el aumento de incendios causado por sobrecarga de energía y cortocircuito posterior. En 2019 se produjeron 260 casos de incendios derivados de sobrecarga eléctrica; en 2020, 287; y, el año pasado, 288.
Según Amaral, las cifras de Abracopel demuestran el descuido de los brasileños con el mantenimiento de las instalaciones eléctricas, que debe realizarse cada diez años y ser realizado por profesionales debidamente capacitados.

