CONEMA (Consejo Estatal del Ambiente) de Rio Grande do Norte, aprobó el pasado jueves (30), el Resolución No. 01/2026, que establece los criterios para la concesión de licencias ambientales de los sistemas de almacenamiento de energía en baterías en el estado.
Según la resolución, los sistemas de almacenamiento pueden funcionar de forma independiente (autónomos) o estar asociados a centrales eólicas o solares.
La normativa también establece que los proyectos adyacentes deben analizarse de forma integrada, teniendo en cuenta los impactos ambientales combinados.
Licencias proporcionales al tamaño
La resolución define la clasificación de los proyectos según su tamaño, en función de la capacidad de almacenamiento medida en MWh, y define los tipos de licencias ambientales aplicables, que incluyen LS (Licencia Simplificada), LP (Licencia Preliminar), LI (Licencia de Instalación) y LO (Licencia de Operación), entre otras modalidades.
Sin embargo, según los criterios establecidos, los proyectos con una capacidad igual o inferior a 10 MWh pueden quedar exentos de la obtención de licencias ambientales, siempre que no estén ubicados en zonas sensibles, como unidades de conservación, áreas de preservación permanente o regiones con fragilidad socioambiental reconocida.
La resolución define los requisitos ambientales según el tamaño de los proyectos. Para proyectos pequeños, se requerirá un Informe de Evaluación Ambiental (RAA). Los proyectos medianos y grandes deberán presentar un Informe Ambiental Simplificado (RAS), que incluya un análisis de riesgos.
Werner Farkatt, director general de IDEMA (Instituto para el Desarrollo Sostenible y el Medio Ambiente de Rio Grande do Norte), explicó que la medida contribuye a crear un entorno más predecible para el sector.
Según Farkatt, la normativa aporta mayor seguridad jurídica, previsibilidad y transparencia a los procesos de concesión de licencias medioambientales, factores considerados esenciales para atraer inversiones y garantizar que el desarrollo se produzca de forma responsable.
"Los sistemas de almacenamiento permiten una mayor eficiencia en la matriz energética, evitando el desperdicio y ampliando la capacidad de utilizar la energía limpia producida en Rio Grande do Norte", afirmó.
Requisitos y responsabilidades medioambientales
IDEMA será responsable del análisis técnico de los procesos de concesión de licencias, con la prerrogativa de solicitar información complementaria, realizar inspecciones y definir medidas atenuantes y compensatorias.
Entre los requisitos previstos se encuentran el desarrollo de planes de gestión de riesgos y residuos, la logística inversa para las baterías y el desmantelamiento de los sistemas al final de su vida útil.
El reglamento también establece la celebración de reuniones técnicas en casos de conflictos socioambientales y garantiza la consulta previa, libre e informada con las comunidades indígenas, quilombolas y tradicionales potencialmente afectadas, según lo determine la legislación vigente.
Según Thales Dantas, director técnico de IDEMA, la normativa también refuerza el papel de la concesión de licencias medioambientales como herramienta de planificación.
“Un proceso de concesión de licencias bien estructurado permite anticipar riesgos, definir medidas de mitigación y garantizar que los proyectos se implementen de manera responsable. Esta resolución mejora dicho proceso y aporta mayor claridad tanto para la agencia ambiental como para el promotor”, señaló.
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