Cinco mil municipios brasileños utilizan energía solar fotovoltaica en tejados, pequeñas parcelas residenciales, comercios e industrias, además de propiedades rurales y edificios públicos. Esto es lo que arroja una encuesta realizada por ABSOLAR (Asociación Brasileña de Energía Solar Fotovoltaica).
Según la asociación, ya hay 3,5 gigavatios instalados y 294 sistemas fotovoltaicos conectados a la red. Además, ABSOLAR constató que se han invertido y acumulado más de R$ 17 mil millones desde 2012, generando alrededor de 120 mil empleos en el sector DG (generación distribuida).
También según la asociación, las fuentes solares fotovoltaicas vienen liderando el segmento de generación distribuida, con más del 99,9% de las instalaciones en el país, aportando ahorro y sostenibilidad a aproximadamente 367 mil unidades consumidoras.
"Un ABSOLAR celebra la ampliación del acceso a la energía solar en municipios brasileños. Sin embargo, el país aún está en el inicio de este proceso de transición energética hacia una matriz más limpia y sustentable, ya que la tecnología fotovoltaica distribuida representa sólo el 0,4% de las unidades de consumo existentes en el territorio nacional, hoy alrededor de 84,4 millones”, comenta Ronaldo Koloszuk. presidente del consejo directivo de ABSOLAR.
Rodrigo Sauaia, director general de ABSOLAR, añade que a pesar de la inestabilidad económica generada por la pandemia de Covid-19, el sector siguió creciendo. “Para que se hagan una idea, sólo en el primer semestre de este año, el sector generó más de 47 mil nuevos empleos”, destaca.
“Al tratarse de un mercado muy dinámico, con fuerte atracción de inversiones, la energía solar es una palanca para el desarrollo económico sostenible de Brasil”, concluye Sauaia.