Un estudio realizado por BNEF (BloombergNEF) señaló que Para 14 será necesario invertir al menos 2050 billones de dólares en la red eléctrica mundial de modo que exista respaldo para un sistema energético evolucionado. Sin embargo, en la opinión de los expertos consultados por Canal La generación distribuida (GD) solar y fotovoltaica puede ayudar a posponer estas inversiones.
“La evolución del sistema [eléctrico] implica la necesidad de convertirlo en una red en malla, brindando mayor flexibilidad operativa y facilitando la inserción de nuevas cargas y generaciones”, dijo Dirceu Ferreira, profesor e ingeniero eléctrico con más de 30 años de experiencia en generación y distribución de energía.
Según él, para que el sector logre este objetivo, se necesitan inversiones masivas en el sistema. «Existe una brecha entre la realidad actual y el sueño. Sistemas como las microrredes y el almacenamiento de energía se están investigando e implementando en todo el mundo para intentar superar el problema de la continuidad y la calidad del suministro eléctrico».
En opinión de Ferreira, la generación distribuida, combinada con el almacenamiento de energía, también contribuye a alcanzar ese nivel de sistema evolucionado, permitiéndole asentarse en un tiempo más largo y menos costoso. “Este es el caso, por ejemplo, de la complementariedad entre la generación fotovoltaica y las tecnologías de generación y almacenamiento eólicas”.
Quien también defiende la tesis de que la DG solar ayudará al desarrollo del sector es José Marangon. Para el especialista en la materia, la necesidad de descarbonizar el sector y la búsqueda de energías renovables implica un cambio significativo en la forma en que viene operando el sector eléctrico. “La facilidad de despacho con centrales térmicas de combustibles fósiles y centrales hidroeléctricas con grandes embalses serán restos del pasado”, afirmó.
Para Marangon, la nueva configuración requerirá un sistema de automatización más inteligente con adquisición de datos en línea, lo que implica una inversión considerable en nuevas tecnologías de gestión automática de sistemas. «Una nueva preocupación es la fiabilidad y resiliencia de estas redes, ya que la energía eléctrica es cada vez más vital para la sociedad. Esto requerirá importantes inversiones».