Al cierre del primer trimestre de este año, la energía solar alcanzó la marca de 5,114 GW de capacidad instalada en el país, un aumento del 14,4% respecto a los 4,470 GW de finales de 2019, señala el ABSOLAR (Asociación Brasileña de Energía Solar Fotovoltaica).
Según la entidad, de este total, el 55%, o 2,687 GW, corresponden a grandes centrales, y los 2,427 GW restantes corresponden a más de 208,3 mini o microsistemas de generación.
“La expansión observada en los primeros tres meses de este año está en línea con lo que proyectaba el sector, de mantener la fuerte trayectoria de crecimiento, principalmente en generación distribuida, pero también en generación centralizada”, dijo el presidente de ABSOLAR, Rodrigo Sauaia.
Según la investigación, sólo en el segmento que incluye consumidores residenciales el crecimiento fue del 21,5%.
A ABSOLAR destaca que el resultado aún no refleja el impacto del coronavirus en el sector.
Covid-19
Debido a la pandemia de Covid-19, la entidad está rehaciendo los cálculos sobre la ampliación esperada de capacidad solar fotovoltaica para este año.
Inicialmente, el ABSOLAR proyectó que la fuente duplicaría su capacidad en 12 meses, para alcanzar 8,5 GW a finales de 2020, lo que requeriría inversiones de casi R$ 20 mil millones.
Según Rodrigo Sauaia, la expectativa es que, después del momento de crisis, quede una demanda reprimida que satisfacer. “Cuando se supere la situación más crítica, se producirá un aumento significativo del volumen de pedidos, no exactamente al mismo nivel, como si se hubiera aplazado la demanda, sino de una parte”, explicó el ejecutivo.
Sauaia también evalúa que el interés de los consumidores por la generación distribuida continuará incluso en medio de la recesión esperada e incluso puede crecer, dado el aumento previsto en las facturas de electricidad.